Un grande que quiere despertar
Este domingo tuve el placer de ver el partido del Milan contra el Catania, un partido lento y con un sólo equipo proponiendo futbol. Lo que hizo que solamente se jugara en una mitad de la cancha y parecía más un mete gol tapa de barrio que un partido del Calcio. Pero por encima de eso fue un placer, fue un placer porque vi ese juego que había visto hace unos años y que en las ultimas semanas vuelve a brillar y a deslumbrarme, el juego de Ronaldinho.
Como cuando jugaba en Barcelona, sus gambetas y sus caños son memorables, hacen que salte de mi tranquilo sillón deslumbrado por tal muestra de arte. Claro, ahora juega tirado a la izquierda y ya no encara, sino que se dedica a causar daño con pases profundos similares a una puñalada en el corazón (algo que para mi resulta incluso más estético). Pero esto es porque los años no llegan solos, y a la hora de la verdad el que a pesar de este obstáculo natural juegue en uno de los equipos más grandes del mundo siempre siendo útil, divirtiendo a la gente y lo más importante, divirtiéndose él. Eso es lo que hace que me sienta identificado con él, obviamente yo me divierto desde el otro lado del juego, como espectador y amante del futbol, pero al fin y al cabo en ver esa misma pasión por el balón que sentimos los hinchas, es conmovedor.
Esperemos que por el bien del futbol este grande despierte de el sueño en que se había sumergido y nos haga vivir el futbol igual que él, con sonrisas y magia.
Camilo Ramos.