Este martes 29 de enero, vivimos el partido de vuelta entre Deportivo Iquique y León donde los chilenos se llevaron la serie y alcanzaron por primera vez en su historia la fase de grupos de la Libertadores. El modesto conjunto chileno supo imponer sus condiciones en su campo, en el cual no caben más de 10 mil personas y que aun así se hicieron sentir y vibraron con los goles de su equipo, al cual apoyaron en todo momento y cosecharon finalmente el privilegio de ver partidos de la máxima calidad continental en su territorio.

El partido de vuelta estuvo muy peleado en el medio campo, las condiciones del terreno de juego no propiciaban un partido de toque fácil y veloz, todo lo contrario, era complicado tocar el balón y hacerlo por tierra no era opción, así que se optó por pelotazos largos esperando algún destello de los delanteros. Así como Iquique no fue a especular a León, los mexicanos tampoco lo hicieron en territorio chileno; si bien el Deportivo mantuvo el control del partido en el primer tiempo el León tuvo más tiempo la pelota sin ser peligroso. Sin embargo, al minuto de haber comenzado la segunda mitad, el equipo visitante enmudeció al Tierra de Campeones pues ponían el 0-1 en el marcador obligándolos a ir con todo por el empate para obligar irse a los tiros penales o su sueño libertador finalizaría muy pronto. El gol de la fiera lo hizo el Búfalo Arrechea aprovechando un rebote en el centro del área para que con una media vuelta sorpresiva y contundente venciera al meta Naranjo. León no bajó los brazos y siguió buscando el arco contrario, parecía que estaba cerca del segundo.

Cuando mejor jugaba el equipo oriundo de Guanajuato, los dragones celestes sacaron el oficio y con un balón filtrado a Monje provocaron la salida precipitada del portero Cristian Martínez ocasionando penal sobre el delantero, quien buscó la falta en todo momento y logró que se sancionara el penal. Por supuesto sólo había una persona en el campo que podía cobrar el penal con tal frialdad y exquisitez, Rodrigo el Rengo Díaz, para así poner el 1-1 en los cartones. Esto provocaba penales directo. Ambos equipos buscaron el segundo, Calderón del equipo Leonés, vio la tarjeta roja a 5 minutos de que se pitara el final, provocando que la conclusión del encuentro fuera un tanto cardiaca. Finalmente el árbitro decidió que ya era suficiente y nos fuimos a los penales.

Los penales son parte del fútbol, no es un volado, gana el que tiene una mentalidad ganadora y más fuerte que su adversario, un buen cobrador de penales debe saber canalizar la emoción, presión y nerviosismo en tranquilidad e inteligencia para poner el balón lejos del arquero. Deportivo Iquique fue el equipo que supo como cobrar los penales y manejar la presión dejando un marcador final de 2-2 global y 4-2 en penales, por parte del León fallaron Burbano y Montes y por los sudamericanos falló Cristian Grabinski. Queda un amargo sabor de boca por parte de los mexicanos pero se sabe que se perdió con un equipo gallardo y justo vencedor. Los penales son parte del fútbol.

Juan José Margain Treviño // @elfamosojuanjoo

intoxicado de pasion